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Oolongs de Formosa

Taiwan produce té oolong, verde y negro, sin embargo destacan especialmente sus famosos tés Oolong, fruto de unas excepcionales condiciones ambientales y una cuidada producción.

Conocidos generalmente como Tés de Formosa por el antiguo nombre de la isla, representan alrededor del 20% de la producción mundial de Oolong y son reconocidos por su dulzura y complejidad. La clave de sus cualidades es el impresionante paisaje de montaña con clima húmedo y frío, temperaturas fluctuantes, y rico suelo, utilizado antiguamente para huertos frutales.

El cultivo comercial de estas plantas provenientes de China comenzó en la segunda década del siglo XIX. Los Oolongs taiwaneses tienen perfiles de sabor propios de cada región, suelen ser más delicados que sus homólogos chinos, pero cada uno ofrece su propia personalidad. Los más estimados son los alta montaña, que incluyen el popular Ding Dong (a veces escrito Tung Ting), y más recientemente cultivado Ali Shan oolong. La altura a partir de la cual los tés entran en esta categoría es algo imprecisa pero se considera por lo general arriba de los 1000 metros. La cosecha se realiza cinco veces al año, entre abril y diciembre, y las de  julio, agosto generalmente reciben las calificaciones más altas.

Estos son los tés mas conocidos y apreciados:

Ding Dong: Este té crecido en las montañas del distrito de Nantou, fue traído a Taiwan en el siglo 19 de las montañas de la parte continental Wuyi. Sus cualidades especiales se han atribuido a una niebla casi permanente. Este té de altura no está muy oxidado, y  en él persiste un delicado recuerdo frutos secos combinado con frutas tropicales. Un buen Ding Dong es una suave, dulce y placentera experiencia.

Bai Hao: Cuidadosamente  enrollado y ligeramente oxidado, su perfume afrutado y melosidad, consiguen una taza dulce con um acabado a fruta seca. También conocido como White Tip Oolong o Belleza Oriental. Su sabor único se origina en parte por la inclusión de los huevos de insectos y sacos de huevos durante la cosecha, lo que contribuye un elemento que ha sido descrito como terrenal y robusta. La aceptación de este sabor ha llevado a la tolerancia de los insectos y las prácticas de cultivo orgánicas de este té.

Bao Zhong: Ligeramente oxidado, es delicado, ligeramente cremoso, con un aroma floral que perdura. Solo los tés que crecen en la región de Ping Ling al Norte de la isla y procesados de forma específica pueden considerarse Baozhong. También conocido como Pouchong o Qing Cha Pouchong oolong, es un té fermentado ligeramente, con notas florales. ‘Pouchong’ se refiere a su modo de envolver las hojas.

Diosa de Hierro: Esta variedad se originó en el continente, en la provincia china de Fujian y se asocia con una leyenda en la que un productor de té encontró una planta de té exclusiva cerca de una estatua de hierro de la diosa Kuan Yin. También conocido como Tie Guanyin, es un oolong tradicionalmente asado de sabor algo más fuerte a nuez tostada. El té es de color marrón rojizo.

Ali Shan y Li Shan: Ambas áreas té son relativamente nuevas, dedicadas a la producción de té Oolong desde la década de 1980, pero los agricultores utilizan técnicas avanzadas para crear estos tés en el que casi se puede saborear el fabuloso terroir, la niebla de la mañana, el calor del sol, la montaña. Hay algo al mismo tiempo etéreo y profundo en la gama de sabores que producen: algo de mantequilla, frutos secos, cítricos y dulces notas florales surgen con cada infusión.

Ali Shan (Montaña Ali) en el centro de Taiwan es famoso por su ferrocarril de vía estrecha que serpentea por las montañas y los jardines de té. De esta área forma parte el cultivar Chin-Hsuan o Jin Xuan, que produce famosos tés de profundos y delicados matices.

Más al sur, se encuentran los cultivos de Li Shan. Más alto, hasta 2.600 metros, se considera generalmente como superior aunque algunos prefieren la dulzura del Ali Shan. Tienen un aspecto y aroma muy similar aunque el té Ali Shan parece decididamente más verde.

En el área de Da Yu Ling, en la zona de Taichung, se cultiva un té a altitudes superiores a 2.500 metros, la gran altura permite un crecimiento muy lento de las hojas que consiguen un delicado y exquisito sabor. Se recomienda beber por el método Gong Fu. El té Dayulin alcanza precios altísimos debido a su limitada producción y es en ocasiones falsificado.

Osmanthus Oolong: También es muy conocido este té perfumado con flores que se ofrece en bodas como signo de buen augurio. El Osmanthus es una flor muy apreciada por su intenso perfume de tono frutal y floral que recuerdan al albaricoque y jazmín.

Debido al ambiente tan propicio para el cultivo del té en la isla también se producen tés verdes y negros de muy buena calidad.

El país es un gran bebedor de té y en los útlimos años se ha hecho muy popular su famoso bubble tea a nivel mundial.

Clover, el café mas innovador de Starbucks

No es la última novedad de Starbucks y prácticamente no se encuentra fuera de Estados Unidos. La mas notoria propuesta de la empresa este 2012 ha sido la comercialización de sus cápsulas Verisimo, pero es dificil considerar a esta altura un café en cápsulas producto innovador. Anteriormente ha sido el gran lanzamiento de VIA que aún habiendo logrado una cierta calidad sigue siendo un café instantáneo a precio de buen grano.

El sistema de elaboración Clover en cambio supone una innovación en la elaboración y la oferta de café.

La máquina comenzó a comercializarse en 2007, con considerable aceptación entre tiendas especializadas de café en Estados Unidos a pesar de su altísimo precio, unos 10000 dólares, hasta que Howard Schultz probó uno de sus cafés y en 2008 Starbucks compró la compañía encargada de su diseño y fabricación. Así Clover pasó a formar parte exclusiva de sus mas emblemáticas tiendas.

El proceso de elaboración de esta cafetera utiliza una tecnología especial de vacío que permite obtener sabores complejos, ricos y distintivos de algunos cafés de forma totalmente automatizada, a través de un método de preparación muy visual de una taza.

El sistema combina el sabor profundo de una prensa francesa con la claridad y el proceso de una cafetera de vacío. Se trata esencialmente de un sifón mecanizado donde el café, el agua, la temperatura y el tiempo se establecen con precisión. Pretende mantener las notas mas singulares de los granos en un aparato muy consistente y simple.

Todo está automatizado, solo hay que colocar el café molido y la taza debajo de la máquina, y luego quitar los posos de café. La interfaz permite una gran flexibilidad, es rápida, fácil, simple, y tiene un acabado atractivo cuando, la plataforma se levanta empujando los restos de café a la superficie. A medida que ascienden, el vacío separa el líquido de los posos, absorviendo el café preparado a través de un filtro de acero inoxidable en las profundidades ocultas de la máquina.

Teniendo en cuenta seis variables que determinan al sabor del café: elección de grano, molido, dosis de café, tiempo de preparación, temperatura y cantidad de agua, esta cafetera puede regular con precisión los tres últimos. Permite una gestión mas confiable que la elaboración manual, que depende casi exclusivamente del barista, y al mismo tiempo anima a explorar los matices de diferentes granos, con un sistema que destaca sus sutilezas, permitiendo con la ayuda de la tecnología aplicar diferentes parámetros a cada grano.

Pero no todos los cafés de la carta se ofrecen con este método, solo algunos cafés notables en cantidades limitadas se ofrecen exclusivamente a través del sistema Clover, a un precio generalmente mas caro que la media. Café especial made in Starbucks.

Kyusu, tradición de té verde

Kyusu significa en japonés tetera, y es que este utensillo no tiene mas pretensiones. Utilizada para elaborar té verde, elaborada en cerámica o arcilla, suele tener un asa lateral Yokode Kyusu, pero también las hay con empuñadura trasera o superior.

Se cree que su diseño y asa lateral hueca para evitar la conducción del calor, provine de los primeros recipientes chinos para elaborar el té, cuando todavía era considerada una medicina y se cocinaba sobre una estufa largo tiempo.

El té de hoja entera llegó a Japón alrededor del siglo XVII, como alternativa mas accesible al matcha. La influencia china ha sido clave en la expansión del té y sus costumbres a Japón, en diferentes periodos.

A la misma época pertenece la ceremonia Senchado, que utiliza esta tetera y se lleva a cabo con el té Sencha, por lo general Gyokuro, con mayor influencia china que la famosa ceremonia del té, Chadō, que utiliza Matcha.

Estas teteras se diseñan especialmente para elaborar té verde en hoja, disipan el calor para evitar que se dañen las hojas,  y en el caso de la arcilla absorben el sabor por lo que es aconsejable utilizarla siempre para un mismo té.

Cata de café espresso

Las catas están de moda y reflejan el interés de los consumidores en conocer mas acerca de los productos de consumo tradicional, conocimiento que conlleva una mejor apreciación del producto, una actitud crítica y finalmente el interés por una mejor calidad del alimento o bebida.

Las catas mas populares han sido de vino pero poco a poco se abren paso las catas de cerveza, té, ginebra, aceite, queso, chocolate, o por supuesto de café.

Una cata de café no tiene porque ser para eruditos, puede ser mas o menos formal y es accesible de realizar en una cafeterías o tiendas de café. Sin embargo las degustaciones y catas llevadas a cabo por pequeños comercios son todavía poco usuales.

Estos pequeños eventos sirven para poner en evidencia de cara a los clientes un genuino afecto por el producto con el que se trabaja, un conocimiento del café que sus concurrentes desconocían, un deseo de interacción con los clientes y un interés por sus opiniones y valoraciones, de la que se puede obtener además bastante provecho. Una oportunidad para educar y fidelizar al cliente en beneficio de la calidad del café y también del negocio.

Una cata a la brasileña de distintos cafés puede ser atractiva para algunos grupos, pero también se pueden hacer degustaciones de café por distintos métodos de extracción, consejos y “secretos” de elaboración, y especialmente catas de café espresso que suelen resultar mas llamativas.

café espressoUna cata de café espresso con granos de distintas variedades, orígenes, tuestes, dosis, tiempos de extracción, etc., puede requerir mas de una convocatoria y es que las posibilidades de análisis del café espresso son amplísimas.

Contrariamente a la cata a la brasileña, en que se cata una variedad de café en grano, aquí se cata una bebida, un café terminado, el que normalmente se sirve al cliente, un equilibrio de aroma, sabor, cuerpo y textura que se basa no solo en el grano y el tueste sino muy especialmente en la elaboración del espresso por parte del barista.

Por lo tanto, si bien es posible aplicar los mismos criterios de interpretación que en la cata tradicional, estos serán determinados por nuevos factores basados en la preparación del café.

Además de los tradicionales parámetros, aroma, acidez, astringencia, cuerpo, sabor, retrogusto y las infinitas características que se puede encontrar en un café, en el espresso juega un papel fundamental la crema del café. La crema se produce al pasar el agua caliente a presión por el café. En los escasos 25 segundos de elaboración partículas coloidales, grasas y aceites del café, producen la crema del café que se aprecia en la taza.

La crema es parte insustituible del espresso, del atractivo visual, donde se concentran los aromas, la sensación en boca, el sabor y el regusto del café. Su textura, color y persistencia determinará su calidad. Una crema compacta, homogénea, persistente, de color marrón rojizo nos dirá mucho del café y su correcta elaboración.

El espresso puede catarse con o sin azúcar, manteniendo las mismas proporciones entre distintos cafés. Asimismo una cata de espresso permite introducir a su mejor y mas frecuente acompañante, la leche, y especialmente la leche vaporizada convertida en crema o leche espumada.

Es decir, no hay fórmulas ni un único camino para educar el paladar cafetero, pero es necesario interesar a los clientes para que aprecien el valor de un café de calidad bien elaborado, y las catas ofrecen una posibilidad de contraste que permite distinguir las cualidades de un buen producto de forma sencilla y concluyente.

Kahwah, té verde especiado

Kahwah, también escrito qehwa, kehwa o kahwa, en Urdu: قہوہ, es un tradicional té verde consumido en Afganistán, Norte de Pakistán, Cachemira y algunas regiones de Asia Central.

Se elabora hirviendo hojas de un aromático té verde con hebras de azafrán, canela, cardamomo y ocasionalmente rosas de Cachemira. Por lo general, se sirve con almendras o nueces machacadas, acompañado de terrones de azúcar o miel.

Algunas especias pueden recordar al Chai, tan popular en India y cada vez mas frecuente en Occidente, que se elabora a base de té negro y se consume por lo general con leche, a diferencia del Kahwah de sabor mas suave que suele beberse solo.

Es una bebida muy antigua, que se cree originaria del valle de Cachemira, aunque sus orígenes exactos no están claros. Algunas fuentes rastrean sus inicios en el valle de Yarkand en China, y lo cierto es que ambas zonas fueron parte del Imperio Kushan durante los siglos I y II de nuestra era, siendo probable que el Kahwah se haya propagado en distintas zonas de la región durante esa época.

Tradicionalmente, el Kahwah o Kehwa se prepara en una caldera de latón, un samovar, aunque no es imprescindible y cada vez se utiliza menos. Las hebras de azafrán también se reservan solo para ocasiones especiales. Se acostumbra servir a los invitados como símbolo de hospitalidad y también se utiliza en celebraciones y cenas como la Wazwan en Cachemira.

Se bebe en tazas pequeñas y poco profundas, por lo general sin leche. En algunas ciudades existen puestos o tiendas de té que ofrecen tazas de esta bebida al paso.

¿Cómo comprar café verde?

El café verde es el que aún no se ha tostado para su consumo. Los tostadores compran los granos verdes, procesados en origen, y los tuestan para comercializarlos bajo su marca.

El tueste determina el carácter de un café y puede potenciar determinados aspectos de cada grano para obtener un determinado perfil que se logra generalmente de la mezcla de varios cafés en un blend que se convierte en “receta” de empresa.

Pero también se puede tostar el café de forma doméstica como se hacía antiguamente o con equipos modernos especialmente diseñados para ello. Esta tendencia que empieza a crecer en los últimos años entre los apasionados del café ha llevado a la comercialización de granos de café verde en pequeñas cantidades para el consumo doméstico.

¿Por qué tostar los granos de café en casa?

El tueste es un arte, es cierto, un maestro tostador con una tostadora profesional será capaz de obtener el máximo potencial de un grano de café. Sin embargo tostar el propio café tiene importantes ventajas.

En primer lugar contar siempre con café fresco. El café una vez tostado se deteriora rápidamente, al tostar pequeñas cantidades disfrutaremos siempre todas las ventajas de un café nuevo.

También nos permitirá elegir el perfil de tueste. No es fácil las primeras veces pero poco a poco iremos dominando la técnica y adecuándola a cada grano. El tostado que se comercializa suele ser, en general, bastante oscuro y al probar con granos menos tostados descubriremos perfiles de sabor a veces mas adecuados para determinados sistemas de elaboración.

Por último puede ser muy fácil, y nos permitirá aprender, explorar, descubrir, y por lo general consumir mejor café de forma mas económica. En ocasiones el café verde se puede encontrar a un mejor precio y además estos granos pueden conservarse entre uno y dos años en buen estado por lo que también se pueden adquirir cantidades mas grandes de café, resultando mas económico.

¿Dónde comprar?

Existen algunas tiendas de café que comienzan a ofrecer granos de café sin tostar, se encuentra fácilmente en internet y también es recomendable consultar en nuestra tienda de café o tostador cercano.

Aspectos a tener en cuenta

Los granos de café provienen de distintas regiones del mundo. Cada origen suele tener un perfil que es importante tener en cuenta a la hora de elegir el café. El café debe provenir de al misma zona, variedad y lote. A la vista debe ser uniforme en forma, tamaño y color. Los granos del mismo tamaño se tuestan de manera más homogénea, de otro modo los mas pequeños pueden tostarse más rápido afectando el sabor general. Diferentes colores pueden indicar posibles problemas de secado y distintas formas pueden significar diferentes variedades de café.

Al olfato defectos tales como excesiva fermentación o daño por humo pueden ser mas fácilmente detectados en los granos de café verde que en los granos tostados.

Al tacto los granos no deben ser flexibles ni muy frágiles. En el primer caso puede indicar que no han sido secados adecuadamente y es muy probable que se pongan mohosos, mientras que los granos frágiles o quebradizos se han secado demasiado tiempo o a demasiada temperatura.

El proceso, el método de secado influyen en el resultado del café. Los cafés arábicas lavados deben ser uniformes y brillantes, los naturales pueden tener un tono marrón por llevar adherida la piel de plata y esto no suele considerarse un defecto. La calidad del café se mostrará en la taza pero muchos defectos se puede observar visualmente. Cafés blancuzcos de bordes difuminados o marrones apagados, moteados, picados, rotos, etc.

Todos los pasos del café desde su cultivo en la planta son importantes para garantizar una buena taza, de esto se trata la trazabilidad a la que se le otorga cada vez mas importancia aunque todavía suele olvidarse en relación al café.

Para conocer como un grano fue cultivado, procesado, transportado, conservado, etc. podemos consultar a nuestro proveedor o tienda de café. Además de informarnos, valorar y aprender nos permitirá conocer la implicación del vendedor en su producto, una referencia esencial a tener en cuenta.

Honeybush, dulce infusión

El rooibos, infusión sudafricana por excelencia, ha conseguido una popularidad extraordinaria en los últimos años. La ausencia de cafeína, virtudes saludables y un sabor suave a nuez, algo frutal y especialmente dulce, la han convertido en una alternativa al té, al café e incluso a otras bebidas ya que es facil de beber y se mezcla muy bien con otras infusiones de hierbas, jugo de frutas, etc.

De la misma zona de Sudáfrica proviene otro arbusto del cual se obtiene una infusión similar, el Cyclopia. De la familia de las leguminosas crece en pequeñas áreas en las laderas montañosas del Sur del país y tiene muchas similitudes con elrooibos. Es principalmente conocido como Honeybush, en español “arbusto de miel”, por el dulce perfume de sus flores.

Sus hojas, tronco y flores son utilizados para la elaboración de la infusión próxima al rooiblos pero con un sabor característico aún más dulce. De aroma a miel, sabor suave, buen cuerpo, un acabado limpio y refrescante, es ideal para beber solo y mezclar especialmente con infusiones de frutas.

La producción de este cultivo es todavía muy baja pero año a año crece el interés por esta bebida que también tiene mucho que ofrecer. Contiene una cantidad muy baja de taninos y no contiene cafeina. Utilizada tradicionalmente para evitar dolores por hambre y reducir la retencion de agua, algunos análisis revelan la presencia de una amplia gama de minerales como el nitrogeno, fosforo, potasio, calcio, magnesio, sodio, zinc, manganeso, hierro, aluminio y boro. El honeybush también contiene antioxidantes, y aunque los estudios científicos sobre esta planta son muy recientes se cree que puede tener propiedades fungicidas, antiespasmodicas y antidepresivas.

Mas de veinte especies de la planta han sido identificados, de las cuales se utilizan principalmente las Ciclopia intermedia y subternata. Algunas especies pueden ser cultivadas, mientras otras han resistido todos los intentos de cultivo y son recolectadas en el medio silvestre.

Existen dos métodos de procesamiento del arbusto de miel. En el método tradicional, las hojas y ramas son cosechadas, cortadas y trituradas (a menudo con rodillos mecánicos), y luego expuestas al sol para su oxidación. El proceso moderno, oxida las hojas en cilindros de rotación a temperaturas de 70 a 90 grados, durante dos a tres días, ante de dejarlas secar.

Siglos atrás, la tribu Khoi llegó a esta zona, acarreando su gran sensibilidad hacia el mundo natural y su reverencia por la naturaleza. Descubrieron el Honeybush Cabo (Cyclopia) y el Rooibos (Aspalathus linearis) y con ellas comenzaron a elaborar infusiones que además de ser refrescantes y sabrosas tenían cualidades curativas y aun hoy constituyen parte importante de su tradicional medicina tribal.
El conocimiento de las propiedades saludables de estas plantas se filtraron luego al conjunto de la sociedad sudafricana como una panacea para todo tipo de dolencias y de hecho existen cuentos anecdóticos de curación que se han transmitido de generación en generación.

Cha Jing, el té hecho cultura

Con elementos de poesía y filosofía el Clásico del Té, Cha Jing o Ch’a Ching (茶 经), escrito por Lu Yu, es un gran tratado sobre el té, un análisis pormenorizado que resulta en el reflejo de hábitos e ideas que han modelado la cultura del té en China y ha contribuido a su expansión, particularmente a Japón.

Aún hoy es posible encontrar traducciones del libro, pero es difícil captar el verdadero espíritu literario de la obra, escrita en un estilo poético sintético trabajado por los eruditos de la época, y asimismo comprender el conjunto que supone el detalle de investigación y análisis desde el origen, la producción, los utensillos, la elaboración y la forma de beberlo, con algunas especificaciones que pueden considerarse muy útiles hoy en día mientras otras pueden carecer de sentido.

Lu Yu vivió durante la dinastía Tang, en el siglo VIII. Adoptado por un monje budista aficionado al té, tuvo allí su primer contacto con la bebida y comenzó el interés por la planta que se convirtió en una fascinación que le acompaño toda su vida.

El té comenzaba a vivir su época de oro en todo el imperio bajo la Dinastía Tang (618-907) y era producido y consumido profusamente gracias a la transmisión oral que lo había situado como un producto no sólo de uso medicinal sino de consumo cotidiano, de forma sin embargo aún muy variada. En diferentes lugares se practicaban distintas maneras de producción y preparación con desiguales resultados. Aún no había certeza de su calidad: algunos productores distinguían la cosecha de primavera como té y las posteriores como ming o té amargo, y no había acuerdo de cómo ni cuando se debía cosechar y tratar el té.

Lu Yu dedicó muchos años a la investigación del té, visitó plantaciones, tomó muestras, indagó, estudió todo lo relativo a su origen, historia y costumbres, y plasmó todo eso en su gran libro. Al mismo tiempo lo dotó de una visión filosófica ligada a la evolución del pensamiento religioso de la época en el que el té simboliza la armonía y la unidad misteriosa del Universo.

Sus ideas tuvieron gran importancia en el desarrollo del conocimiento y rituales del té mas allá de la extensa frontera del imperio. Durante la dinastía Tang las relaciones culturales entre China y Japón fueron nutridas y comenzó a cultivarse el té en Japón.

La primera mención de un acto formal que implica el consumo de té en la cultura nipona data del siglo VIII, sin embargo en ese momento es probable que no se pareciera mucho a la ceremonia japonesa del té, tan conocida hoy en día a la que se le concede una importante influencia de este libro.

El libro abarca todos los aspectos del té y se divide en diez capítulos con el siguiente detalle:
1.- Referencias mitológicas y descripción de la planta de té;
2.- Enumeración de herramientas para la recolección, proceso y almacenamiento del té;
3.- Formas adecuadas de producción;
4.- Descripción de utensillos para elaborar y beber el té;
5.- Guía para la correcta elaboración;
6.- Variedades y propiedades del té conocidas en la época;
7.- Historias, anécdotas y registros con mención del té a lo largo de la historia;
8.- Lugares de producción en China y su diferente calidad;
9.- Omisiones permitidas tanto en la producción como en en la elaboración bajo excepcionales circunstancias;
10.- Diagramas que conforman una guia abreviada y referencia de los capítulos anteriores.

Un estudio tan amplio, tan hondo y tan particular que ha dotado al té de un sentido reflexivo y hasta trascendente para muchos, único e imposible de hallar en otra bebida, comida u objeto, y que perdura hasta nuestros días.

Disfrutar un cafe en casa

Las posibilidades del café son tan amplias como momentos existen para disfrutarlo.

Ningún café es el mas adecuado siempre. Un café cargado con leche para el desayuno o un café solo filtrado limpio y aromático al despertar es simplemente cuestión de gustos. ¿Qué tal un espresso a media mañana o después del almuerzo? ¿y un cappuccino por la tarde?

Y tampoco se trata exclusivamente del método de elaboración, la calidad y el sabor del café también está determinada por los granos elegidos.¿Preferimos un café suave o un sabor más robusto? ¿Sabemos apreciar, por ejemplo, una acidez marcada en un buen café? ¿Conocemos el origen de los granos que compramos? Si se trata de un café envasado probablemente sea una mezcla de distintos orígenes y variedades de café aunque casi siempre desconocida en calidad y proporciones. ¿Y el tipo de tueste? Mas allá de los clásicos, torrefacto, natural o mezcla existe un abanico de posibilidades que decide el tostador y le otorga el definitivo perfil a la bebida.

Un mínimo de interés puede cambiar nuestra forma de beber café, puede pasar de rutina a momento de disfrute y deleite, convertirse en una posibilidad de crear, un lujo sencillo y asequible capaz de infinitas formas.

Las cápsulas han conseguido transmitir la idea del café como experiencia sensorial con variados matices, y su gran éxito demuestra que hay un gran público con ganas de ir mas allá del clásico café al que estábamos acostumbrados.

El que se quiera aventurar por sí mismo solo necesita seguir unas reglas básicas para hacer un café exquisito.

Materia prima: El grano elegido será por supuesto el que determine el sabor. El café es una bebida muy rica y compleja. Sin embargo los cafés comerciales con gran proporción de robustas y granos de mala calidad, tostados con azúcar y almacenados durante meses no nos dejarán jamás esa impresión.

Un buen café nunca será torrefacto, debe ser preferentemente arábica de buena calidad tostado natural y siempre fresco.

Es cierto que comprar este tipo de café tiene dos inconvenientes: no se encuentra fácilmente en supermercados y suele ser mas caro que el comercial.
Sin embargo visitar una tienda especializada puede ser un placentero descubrimiento y  sino actualmente es fácil comprar por teléfono o internet en las mejores tiendas o tostadores de España, e incluso de Europa, muy cómodamente.
Respecto al precio, suele ser mas económico que el café en cápsulas y hay mucha variedad de calidad y de precios. Un café especial tiene mucha gente y mucho mimo detrás, como un buen vino o un gran queso, sin embargo salvo en contados y muy particulares casos, ese esfuerzo está mucho menos reconocido.

Conservación y molido: El moler el café en casa nos aporta dos grandes ventajas, un café mas fresco y un molido adecuado.
El café pierde sus propiedades rápidamente y una vez abierto el envase esa degradación se acelera por efecto del oxígeno, la luz, la humedad, el calor. Es fácil comprender que en el caso del café molido ese proceso se multiplica exponencialmente al encontrarse mucho mas expuesto. Es importante conservar el café en un envase adecuado, fresco y alejado de la luz, y sí, mejor en grano.

Además cada método de elaboración requiere un punto de molienda, un café con un molido demasiado grueso se extraerá demasiado rápido y con un molido muy fino puede caer mas lento que lo adecuado. Aún cuando en una tienda de café es posible elegir el punto de molienda para una determinada cafetera, el aroma que inundará la cocina al moler nuestro propio café, justifica una pequeña inversión.

Cuidado en la elaboración: Existen muchos métodos de preparación, pero mas allá del elegido lo importante es prestar atención a las proporciones de café y agua, a la calidad y temperatura del agua y a los tiempos de extracción.
Cada método tiene su procedimiento, sus trucos, la elaboración puede convertirse en arte y en un espacio para la creatividad.

Podemos encontrar un método adecuado a un tipo de café, preferir una elaboración distinta para otro. Animarse a probar nos abrirá un mundo. Cambiar de café, de cafetera, decidirse por menos azúcar o menos leche, disfrutar de esta bebida nos hará regocijarnos aún mas en esos cotidianos y grandes momentos que elegimos acompañar con un café.

Té negro Keemun

Este famoso té se cultiva en China, en Qimen, provincia de Anhui, el Este del país.
Variadas historias acompañan el nacimiento de esté té, y aunque la producción de té verde en Qimen tiene una larga tradición que se remonta a la dinastía Tang, el cultivo y producción de té negro comienza a fines del siglo XIX, probablemente inspirándose en el famoso té negro de Fujian, Lapsang Souchong, cuyo prestigio y exportaciones crecían por esa época.

Pero rápidamente el té Keemun adquirió su propio carácter y merecida fama debido a su excelente calidad e intenso aroma. La combinación del suelo con buen drenaje y el clima cálido y húmedo de la zona permitieron una buena adaptación de las hojas de té a la fermentación.

El aroma afrutado, con notas de pino y flores secas crean su sabor distintivo y equilibrado. Suave, fresco y con cuerpo se suele utilizar en versiones de calidad de famosos blends como el English Breakfast.

Conocido por distintos nombres que dan cuenta de su condición como “el borgoña de los tés” o “reina de las fragancias”, por su aroma a veces a orquídeas se lo denomina también “dulce té de China”, donde suele beberse solo sin leche ni azúcar.