cafe y biodiversidad

Café bajo sombra, respeto a la biodiversidad

Se estima que 11 millones de hectáreas de tierra cultivada están de dicadas al café, estó es el equivalente a la suma de los territorios de Suiza, Bélgica y Holanda.

La producción de café está asociada a serios costos sociales y ambientales que no se reflejan en su precio de venta. La producción intensiva de café es causa de deforestación, contaminación con pesticidas y pérdida de la biodiversidad. Sin embargo, al mismo tiempo es uno de los productos donde más esfuerzos existen para adaptar su producción con el objeto de reducir su impacto ambiental. Incluso en los últimos años las actividades de la industria del café relacionadas con su procesamiento, tueste y distribución también han comenzado a evaluar su propio impacto en el medio ambiente.

Existe cierto número de iniciativas actualmente en desarrollo con el fin de mejorar las condiciones sociales y ambientales asociadas a la producción del café. Entre dichas alterativas existen tres tipos principales de certificación, diseñadas para promover el desarrollo del cultivo del café sostenible: el café equitativo o de comercio justo, el café organico y el café bajo sombra que también suele estar asociado a las certificaciones de protección de las aves.

El sistema de comercio justo persigue principalmente mejorar las condiciones de los campesinos y su comunidad; el café orgánico es un café cultivado sin la utilización de pesticidas, fertilizantes u otros aditivos químicos, pero además las organizaciones de certificación de café orgánico suelen insistir en rigurosos métodos de conservación de suelos como la elaboración de abono orgánico, el cultivo en terrazas con el fin de prevenir la erosión, y medidas para proteger los cauces de agua.

La mayor parte de las plantas de café orgánico son cultivados a la sombra de otros árboles, aunque esto no constituye un criterio de la certificación orgánica.

Las iniciativas para el cultivo de café bajo sombra surgieron de la preocupación debida a la rápida deforestación ocurrida como resultado de la diseminación de las plantaciones comerciales de café. Desde 1970, las plantaciones de café que tradicionalmente crecían bajo una variedad de especies, son convertidas en cultivos de sol. Las preocupaciones por los impactos sobre la biodiversidad, especialmente sobre las especies de pájaros, condujeron a la creación de la primera certificación de un cultivo de café bajo sombra, en 1995.

El cafeto evolucionó en África en el marco del bosque tropical y crece mejor bajo sombra. Una plantación de café tradicional puede proporcionar hábitat a variadas aves, mamíferos, reptiles y anfibios, insectos, árboles y plantas. Lo asombroso acerca de la siembra de café es que puede hacerse en armonía con la conservación de bosques tropicales y durante muchos siglos así se hizo. Con este método se añade nitrógeno al suelo, muy apropiado para el cultivo de café.

Sin embargo algunas especies de café mas fuertes necesitan de mas sol para desarrollarse apropiadamente y también es conveniente resaltar que para hacer análisis válidos sobre la problemática de la producción de café y su impacto en el medio ambiente es necesario tener en cuenta la gran diversidad de países productores de café y las diferentes zonas productoras de dichos países.

El desarrollo de programas de reforestación, mejora de la biodiversidad, reducción en el uso de agua para los procesos de poscosecha o de conservación de fuentes de agua son objetivos importantes de los programas de sostenibilidad que deben además ir acompañados de un conocimiento científico elaborado sobre el impacto de la producción de café para cada una de las regiones productoras.

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