Category Archives: medioambiente

Reutilizar el café

¡No, por supuesto no se trata de preparar otra taza! Sin embargo antes arrojarlo a la basura existen muchas alternativas prácticas para volver a utilizar el café.

Reciclar el café es un pequeño gesto a favor del medio ambiente que no salvará el planeta, pero que igual que otras tantas actitudes responsables pueden ayudar en la medida que se multipliquen y generalicen.

El café puede utilizarse principalmente como abono añadiéndolo directamente a la tierra o como parte de un compost, y así se ha hecho desde hace cientos de años. Aporta buenos nutrientes naturales y esenciales, tales como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre. Aporta acidez al suelo que agrada especialmente a ciertas plantas como azaleas, camelias, rosales, etc., y al parecer también favorece el crecimiento de las lombrices. También se utiliza como suelo de cultivo de hongos.

Los granos de café también son un efectivo repelente contra insectos y algunas plagas como hormigas y caracoles, e incluso aleja a otros animales especialmente a los gatos a quienes desagrada el olor del café. En esta línea para algunos también repele las pulgas añadiendo un poco de café al baño de los perros.

Igualmente pueden utilizarse de puertas adentro. El café vez seco se utiliza como desodorante de armario y de frigorífico para absorber olores. Una vez seco ya no tiene olor y hasta existen unos secadores específicos de los posos.

Además como abrasivo contra la grasa y limpiador de desagues, aunque la utilización en las cañerías no debe hacerse muy a menudo. Otros usos menos comunes son como relleno de arañazos en muebles de madera oscura (ya que el café mancha), relleno y deflector de polvo.

Los granos de café se utilizan también en el cuidado personal y con los restos se pueden realizar jabones muy efectivos para quitar olores persistentes. Como exfoliante natural puede usarse sobre la piel de la cara y el cuerpo; y como acondicionador sobre cabellos oscuros.

Si ha quedado algún resto de café en la cafetera también puede aprovecharse en la cocina. Para ablandar la carne y añadir un sabor interesante a las comidas, al igual que sea hace con el . Para preparar biscochos, galletas, brownies, etc.

Sobras de café finalmente pueden utilizarse para hacer manualidades, como tinte para teñir ropa o papel, para pintar directamente o como base de tatuajes temporales caseros con henna.

Las cafeterías que quieran reducir su contribución a los vertederos, y demostrar a los clientes un compromiso en materia medioambiental, pueden encontrar en el reciclaje del café un buen lugar para empezar. En algunos países se desarrollan iniciativas a favor de esta política que cuesta muy poco. La mas conocida, por supuesto la de Starbucks, que ofrece bolsas de dos kilos de restos de café en algunas tiendas.

Y ahora la próxima vez que prepare un café ya sabe que tirar los restos no es la única posibilidad, puede darle una segunda vida al café.

El esPRESSO mas simple

Para elaborar un buen espresso la cafetera debe controlar correctamente la temperatura del agua y la presión. Presso es una cafetera que deja estos dos elementos literalmente en sus manos.

El agua se introduce ya caliente o hirviendo en el pequeño contenedor superior justo antes de elaborar el café (se recomienda un tiro sin café para calentar el aparato) y la presión se ejerce manualmente bajando los brazos en alto de la cafetera.

Para obtener un buen café es importante definir el punto adecuado de molienda. La presión ejercida, la fuerza necesaria para extraer el café nos dará la clave, de manera similar a lo que ocurre con la aeropress. Para obtener una buena crema la mayoría sugiere utilizar café muy fresco, de otra manera suele ser algo escasa.

Pequeña, de ingenioso diseño, práctica y funcional, puede hacer un gran espresso en cualquier momento y lugar sin electricidad.

Una alternativa ecológica y económica a la gran variedad de cafeteras de espresso doméstico disponibles que ha conseguido varios premios a la innovación y sostenibilidad.

Les dejamos un link de la empresa con una serie de videos para que vean como funciona.

El mejor café se prepara sin cables

Diferentes métodos de preparación ofrecen distintos perfiles de sabor de un café. El café de especialidad se destaca por la variedad de notas de aroma y sabor en la taza que le otorgan su propia personalidad y mejoran su origen.

Para apreciar mejor estas sutilezas el café preparado por goteo ofrece, al menos para la vanguardia del café en este momento, la manera mas pura de percibirlas. Hay varios factores que cobran importancia en la elaboración de un café fuera de lo común: la frescura de los granos, la nobleza y calidad de los materiales utilizados para la elaboración, el conocimiento, y una cuidada y lenta preparación.

Cuidando estos detalles y con un buen grano, de la forma mas simple la bebida sabe diferente. Ya no se parece al café un tanto plano y acuoso que identificamos como café de filtro. Los sabores pueden ser distintivos y brillantes, incluso dulces. Un grano es en realidad la semilla fermentada de un cafeto que tostado y preparado con cuidado y correctamente, permite percibir y degustar aquella flor y el fruto.

Los productos japoneses Hario han tenido su protagonismo en este redescubirmiento del café filtrado. La solidez y simplicidad de sus artículos no es ajena al tecnicismo, del cual hacen uso también otras marcas para lograr el equilibrio perfecto entre cuerpo y delizadeza. Las cafeteras de sifón, la clásica Chemex, la moderna aeropress, y distintos accesorios y artilugios se han sumado a este movimiento del café “desenchufado”.

Muchos restaurantes y cafeterías que ponen también esmero en la frescura y autenticidad de los alimentos que utilizan para lograr el mayor sabor, se preocupan por los residuos y el consumo de energía, han dirigido su mirada a esta forma manual y económica de elaboración del café que sin embargo necesita de baristas entrenados para elaborar tranquilamente las bebidas que por lo general se realizan además en tazas individuales.

No es la solución para quien busque una taza de café caliente y rápida, y tampoco debe compararse con el café que elabora una máquina de espressso. Estas cafeteras bombean una presión que produce una bebida de un sabor y consistencia inigualable, pero que al mismo tiempo diluyen y aún destruyen algunos delicados atributos importantes para el sabor.

Es la forma mas simple de preparar un cuidadoso café tanto comercial como deméstico que permite disfrutar una bebida rica y compleja, que para muchos aún no ha dado todo de sí.

¿Café orgánico siempre?

El debate entre las formas orgánicas, alternativas y convencionales, químicas y sostenible de la agricultura ha estado presente entre los agricultores, los científicos, los empresarios y los consumidores durante los últimos 15 años. Aunque hay mucha información disponible sobre este tema hay bastante incomprensión, desconocimiento y falta de comunicación.

Lo orgánico no es sólo una etiqueta de moda; orgánico o inorgánico, alternativa o convencional, física o química son antónimos, son dos extremos del espectro.

Hay dos maneras de abordar este tema, uno desde el lado del crecimiento y otro desde los consumidores. Los consumidores que optan por los alimentos orgánicos a menudo creen que están contribuyendo a su salud y la del planeta, pero actualmente no hay pruebas sólidas de que los orgánicos aporten beneficios para la salud relacionados con la nutrición, y en cuanto a restos de sustancias tóxicas, en el caso del café cualquier químico que pudiera quedar se eliminaría en el proceso de tostado.

Lo que sí parece claro es que los métodos de agricultura orgánica suelen favorecer a la tierra y el ecosistema. Históricamente, los árboles de café fueron plantas del bosque oscuro, donde la sombra de grandes árboles permitía al cafeto crecer lentamente. En aquel entonces, la gente simplemente cosechaba los granos de café en pequeñas cantidades para uso personal.

Con la propagación del café, los productores descubrieron que podían producir muchos mas granos mediante la plantación de árboles a pleno sol y, finalmente, en grandes plantaciones de café . Aunque el café cultivado a la sombra de los árboles se beneficia del control natural de plagas y la polinización de los árboles son el hábitat de una gama mucho más amplia de especies de insectos, este café crece más lento y produce una cosecha menor. Hay que aclarar que la biodiversidad, el ecosistema y la salud del planeta no eran en ese momento motivo de preocupación, ni siquiera de conocimiento.

Antiguamente la tierra se abonaba de manera orgánica. Con la llegada de los fertilizantes y pestizidas inorgánicos los agricultores vieron resultados rápidos, esto es importante aumento de rendimientos ya que proporcionaban nutrientes a los cultivos en crecimiento. No había mucha información disponible y las plantaciones “modernas” se guiaron por el principio “más es siempre mejor!”

En la agricultura inorgánica el enfoque está puesto en el cultivo. El uso lógico y moderado de fertilizantes se convirtió rápidamente en abuso indiscriminado. El uso innecesario de plaguicidas aumentó drásticamente y se convirtió en un abuso excesivo. Los rendimientos fueron fenomenales, y las ganancias aumentaron la confianza del productor. No hubo un mirar atrás, hacia los antiguos sistemas de cultivo. Lamentablemente esta atención desproporcionada a los sintéticos no ha resistido la prueba del tiempo. Actualmente, los rendimientos están disminuyendo, las plagas están aumentando, el costo de producción es cada vez mayor y los márgenes disminuyen.

La agricultura moderna reconoce la necesidad de insumos ya sea en forma orgánica o inorgánica, aunque ya nadie niega el negativo uso innecesario de pesticidas en los cultivos, o la excesiva cantidad de fertilizantes que se vierten en el suelo, o la salud de las aguas. Sin embargo, antes de expulsar un sistema por otro es válido considerar una tercera opción. Un sistema de agricultura que toma en cuenta las leyes de la naturaleza y las leyes de la agricultura comercial, una gestión integrada de los nutrientes. Este sistema tiene un enfoque dual que consiste muy basicamente en alimentar el cultivo inorgánicamente basado en la fisiología de los cultivos y alimentar a suelo orgánicamente para aumentar su salud. En este sistema, se hacen frecuentemente muestreo y pruebas de laboratorio para un enfoque personalizado.

En el ámbito del café es interesante el trabajo de las pequeñas fincas y especialmente aquellas que producen o aspiran a cultivar un café de calidad. Aún sin certificaciones o a veces con miras a obtenerlas, hacen un uso cada vez mas responsable del medio. Han visto las ventajas de hacer crecer a los cafetos entre otras plantas, de otorgarles un poco de sombra, hacen un uso racional del agua y prestan atención al vertido de sus deshechos.

Estos pequeños agricultores, a veces agrupados en cooperativas, ganan fama en el ámbito del café gourmet. Su esfuerzo se ve muchas veces recompensado en premios públicos o privados y una mejora en los precios obtenidos. Los gobiernos han tomado nota de esta tendencia y también han creado incentivos o mejoras para estas familias que a través de este cultivo no producen simplemente un café de calidad sino también fomentan la creación de pequeñas empresas nacionales con potencial exportador e incluso alejan a las personas involucradas de otras actividades lucrativas ilegales o de poco interés político económico para el país.

El consumidor responsable, por tanto debe tener amplitud de miras y no dejarse llevar solo por una etiqueta, que aunque muy válida y generalmente conseguida con esfuerzo, puede no ser la única alternativa a la agricultura comercial global y tampoco la única elección personal favorable al desarrollo sostenible.

El comercio directo entre estas pequeñas plantaciones o cooperativas, con importadoras o tostadoras fiables que se dedican al comercio del café es una opción que se está dando cada vez mas y nos permite conocer exactamente el producto que compramos y las personas involucradas en su producción. Una interesante alternativa que personaliza la compra y genera verdaderos lazos entre productor y consumidor final.

Café de altura

Hay muchos factores que determinan el gusto y la calidad de un café, y el clima en el que se cultiva es uno de los factores importantes a tener en cuenta.

Los cafés se dividen en dos especies principales, arábica y robusta. De por sí el café arábica, mas fino, sólo crece a una mayor altitud, por eso algunas veces la mención comercial café de altura solo se refiere a que se trata de granos de tipo arábica.

El café arábica cultivado en altitudes superiores a 900 metros, se considera superior a los cafés cultivados en altitudes más bajas. Las elevaciones más altas de las montañas mantienen las plantas de café a una temperatura cercana a los 20 grados y convientos moderados, un entorno de crecimiento muy faborable para el cafeto. Las áreas que satiscen las necesidades de los árboles de café son generalmente los ambientes tropicales y subtropicales ya que estas zonas también experimentan fuertes lluvias.

cafe de montañaLa altitud es muy importante ya que también determina la cantidad de luz y de oxígeno. Los árboles de café no sólo crecen mejor en altitudes elevadas, sino que los granos que producen son de mejor calidad. Todos los factores mencionados contribuyen a un mejor crecimiento de la planta y una lenta maduración de los granos que permite mayor nivel de acidez, sabor y concentración, un grano de mayor densidad y mas duro.

En muchos casos las fincas de altura tratan su producto con mas cuidado que las plantaciones que producen cafés de menor calidad, especialmente robusta, más eficiente a menor altitud. El café que se cultiva por lo general, naturalmente, y es recogido a mano, únicamente a la maduración, tiene un mejor sabor que el café que se cultiva a pleno sol, con la ayuda de fertilizantes. Los árboles que crecen en la sombra también suelen producir un mejor café que se puede comercializar a mejores precios mas allá de su certificación como orgánico o de sombra.

El grano más duro que resulta del café de montaña resiste mejor las altas temperaturas en los hornos de tostado. El café de menor calidad es poroso y frágil por lo que se puede romper.

cafe de montaña
El mejor café suele crecer a una altitud entre 1200 y 1600 metros de alto. Los países utilizan variados sistemas de clasificación para considerar la mejor calidad del grano por la altura de las tierras de cultivo. En países como Honduras y el Salvador, a partir de 1,520 metros sobre nivel del mar (msnm), los cafés se denominan Estrictamente Altura (SHG, Strictly High Grown, en inglés); de 1,070 a 1,520, Altura (HG, High Grown), y hasta 1,070 msnm, Central Estándar (SC, Standard Central).

En algunos países, un SHG se cultiva entre 1,220 y 1,830 msnm y un HG entre 610 y 1,220, mientras que en otros, un café cultivado a partir de 900 msnm se denomina Altura o Estrictamente Altura.

Uno de los cafés mas deseados, el Jamaica Blue Mountain, bien equilibrado con acidez media y cuerpo perfecto producido en la altura, en las Montañas Azules de Jamaica, para muchos no tiene rival en todo el mundo. La geología y la topología de esta área proporciona la ubicación ideal para el crecimiento del café.

El impacto ambiental del cafe en monodosis

El crecimiento del mercado de café en cápsulas monodosis ha sido espectacular en los últimos años. Limpio, práctico y rápido, permite preparar un café de calidad de la manera mas simple y ha conquistado a millones de entusiastas del espresso.

Estos sistemas, de empleo fácil e higiénico, presentan sin embargo un inconveniente considerable en materia ambiental. Varios miles de millones de cápsulas terminan cada año en las basuras domésticas. El mismo concepto del producto, algo que es de un solo uso, desechable, y con un embalaje de un solo sentido parece ir en contra del progreso ambiental. Aunque para algunos la comodidad y eficiencia anulan el tema de los residuos, para muchos consumidores de este sistema, de perfil moderno y cosmopolita, el respeto al medio ambiente tiene cada vez mas peso en sus gustos y decisiones.

Las marcas están comenzando a lidiar con el problema de los residuos y buscan la manera de hacer los envases más ecológico. Las posibles soluciones incluyen un mayor uso de envases biodegradables, los programas para reciclar cápsulas o crear envases reutilizables.

Los fabricantes intentan disipar los temores manifestados por los defensores del medio ambiente con la publicación de balances ecológicos positivos y destacando la limpieza de sus productos. También destacan algunos beneficios ambientales como el hecho de la elaboración de una taza a la vez, que significa una menor pérdida de café y reduce el impacto medioambiental global de café por taza.

Los tres materiales utilizados habitualmente en el envase de la dosis individual de café (aproximadamente 7 gramos) son papel filtrante, aluminio o plástico.

Los defensores del papel destacan el hecho de que el material utilizado sea papel, una ventaja en su biodegradabilidad en contraposición al plástico o al aluminio. La monodosis de café tipo E.S.E. se caracterizan por su morfología en forma de pastillas, en las que el café se encuentra contenido entre dos filtros de papel para uso alimentario.

Las asociaciones ecologistas desaconsejan de entrada el recurso al aluminio para cualquier tipo de embalaje, en particular, porque los centros de producción emiten sustancias tóxicas a la atmósfera.

El reciclaje de las cápsulas de aluminio utiliza energía, requiere la separación previa del pozo de café de su sobre metálico, pero la fundición del aluminio no es contaminante, contrariamente a la del polipropileno. Así, Nespresso explica que sus cápsulas son reciclables al 100% y afirma que la fundición de los embalajes en aluminio gastados no supera un 5% del consumo energético de la primera fabricación. Han lanzado recientemente un programa “ecolaboration” con el que se proponen llegar al reiclaje del 75% de las cápsulas para 2013. En España recogen los envases utilizados en sus boutiques y en tiendas de electrodomésticos asociadas al programa.

Los plásticos contienen también materias primas como el petróleo, que es un recurso natural agotable. Algunas empresas han empezado a desarrollar cápsulas de polipropileno biodegradable y otras impulsan su reciclaje. En Gran Bretaña, por ejemplo la multinacional Kraft tienen un sistema excclusivo para procesar los discos de café de Tassimo.

También juegan un papel las políticas medioambientales de los estados y ayuntamientos. En Barcelona se recogen las cápsulas de café monodosis en los puntos verdes de la ciudad. Gracias a una maquinaria específica que permite separar la cápsula del poso del café, se puede reciclar, por un lado, el aluminio y el plástico de los envases, y por otro, los restos de café, que servirán para elaborar compuesto de alta calidad para usos agrícolas.

Por ello, las organizaciones ecologistas alertan a los consumidores y los invitan a llevar las cápsulas utilizadas a los puntos de recogida previstos para tal efecto.