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Terroir, del vino al café

El término francés Terroir se utiliza para designar el conjunto de características especiales del entorno local que ha contribuido al desarrollo de un producto agrícola único. La suma de cualidades geológicas, geográficas, ambientales y genéticas, debe poseer asimismo una dimensión cultural que refleje el ámbito humano de producción.

El concepto ha cruzado otras denominaciones de origen protegidas como forma de una indicación geográfica. El concepto de terroir está en la base de la Denominación de vino francés de origen controlado (AOC), sistema que ha servido de modelo para las leyes de denominación de origen de todo el mundo.

terroir en el caféEl crecimiento en importancia de los cafés de calidad y el reconocimiento de cafés especiales ha despertado el interés por evolucionar en el sentido en que lo ha hecho el vino, muy por delante en investigación y tecnología.

Sin embargo el proceso ha tomado buen ritmo en los últimos años. Si hasta hace poco los cafés siempre se mezclaban para adaptarse a un gusto generalizado homogéneo, últimamente hay un interés creciente por la variedad y las diferencias regionales, clásica de la vitivinicultura (aunque paradójicamente existe una tendencia actual de exitosos vinos divorciados de características regionales).

Hablar de terroir en el café se refiere a la trazabilidad del grano. La gran diversidad de la producción contemporánea, ofrece una gran cantidad de suelos y una amplia variedad de situaciones.

Existen nombres bastante generalizados que no se refieren a una realidad territorial estrictamente definida sino mas bien a una calidad de exportación, como el café Sidamo o Harar de Etiopía, y que han dado lugar a una pérdida de diversidad.

En otros casos, las regiones abarcan grandes extensiones con diferentes suelos y formas de producción. En estos casos la diversidad se diluye en un nombre, y la noción de terroir identificaría diferentes cafés de esta región y sus características.

Además una diferencia importante respecto al terroir de los vinos es que la trazabilidad se extiende mas allá del punto de producción, ya que desde origen no se entrega un producto acabado. El tueste se hace en la mayoría de los casos en los lugares de consumo y el tostador no siempre están en contacto con la producción local. El trabajo de los intermediarios entre estos dos actores y el interés del propio tostador es importante para el surgimiento de cafés con personalidad de origen.

Por esta razón la noción de terroir es muy difícil de implementar para el café, requiere de una cooperación estrecha entre diferentes partes que poco a poco se hace realidad aunque no de manera generalizada y en general de mano de la iniciativa privada.

Pero el café ha evolucionado en distintas fincas de todo el mundo para satisfacer las demandas de un consumidor refinado y maduro, que forma parte de una minoría, pero que en algunos países crece a buen ritmo.

¿Cómo comprar café verde?

El café verde es el que aún no se ha tostado para su consumo. Los tostadores compran los granos verdes, procesados en origen, y los tuestan para comercializarlos bajo su marca.

El tueste determina el carácter de un café y puede potenciar determinados aspectos de cada grano para obtener un determinado perfil que se logra generalmente de la mezcla de varios cafés en un blend que se convierte en “receta” de empresa.

Pero también se puede tostar el café de forma doméstica como se hacía antiguamente o con equipos modernos especialmente diseñados para ello. Esta tendencia que empieza a crecer en los últimos años entre los apasionados del café ha llevado a la comercialización de granos de café verde en pequeñas cantidades para el consumo doméstico.

¿Por qué tostar los granos de café en casa?

El tueste es un arte, es cierto, un maestro tostador con una tostadora profesional será capaz de obtener el máximo potencial de un grano de café. Sin embargo tostar el propio café tiene importantes ventajas.

En primer lugar contar siempre con café fresco. El café una vez tostado se deteriora rápidamente, al tostar pequeñas cantidades disfrutaremos siempre todas las ventajas de un café nuevo.

También nos permitirá elegir el perfil de tueste. No es fácil las primeras veces pero poco a poco iremos dominando la técnica y adecuándola a cada grano. El tostado que se comercializa suele ser, en general, bastante oscuro y al probar con granos menos tostados descubriremos perfiles de sabor a veces mas adecuados para determinados sistemas de elaboración.

Por último puede ser muy fácil, y nos permitirá aprender, explorar, descubrir, y por lo general consumir mejor café de forma mas económica. En ocasiones el café verde se puede encontrar a un mejor precio y además estos granos pueden conservarse entre uno y dos años en buen estado por lo que también se pueden adquirir cantidades mas grandes de café, resultando mas económico.

¿Dónde comprar?

Existen algunas tiendas de café que comienzan a ofrecer granos de café sin tostar, se encuentra fácilmente en internet y también es recomendable consultar en nuestra tienda de café o tostador cercano.

Aspectos a tener en cuenta

Los granos de café provienen de distintas regiones del mundo. Cada origen suele tener un perfil que es importante tener en cuenta a la hora de elegir el café. El café debe provenir de al misma zona, variedad y lote. A la vista debe ser uniforme en forma, tamaño y color. Los granos del mismo tamaño se tuestan de manera más homogénea, de otro modo los mas pequeños pueden tostarse más rápido afectando el sabor general. Diferentes colores pueden indicar posibles problemas de secado y distintas formas pueden significar diferentes variedades de café.

Al olfato defectos tales como excesiva fermentación o daño por humo pueden ser mas fácilmente detectados en los granos de café verde que en los granos tostados.

Al tacto los granos no deben ser flexibles ni muy frágiles. En el primer caso puede indicar que no han sido secados adecuadamente y es muy probable que se pongan mohosos, mientras que los granos frágiles o quebradizos se han secado demasiado tiempo o a demasiada temperatura.

El proceso, el método de secado influyen en el resultado del café. Los cafés arábicas lavados deben ser uniformes y brillantes, los naturales pueden tener un tono marrón por llevar adherida la piel de plata y esto no suele considerarse un defecto. La calidad del café se mostrará en la taza pero muchos defectos se puede observar visualmente. Cafés blancuzcos de bordes difuminados o marrones apagados, moteados, picados, rotos, etc.

Todos los pasos del café desde su cultivo en la planta son importantes para garantizar una buena taza, de esto se trata la trazabilidad a la que se le otorga cada vez mas importancia aunque todavía suele olvidarse en relación al café.

Para conocer como un grano fue cultivado, procesado, transportado, conservado, etc. podemos consultar a nuestro proveedor o tienda de café. Además de informarnos, valorar y aprender nos permitirá conocer la implicación del vendedor en su producto, una referencia esencial a tener en cuenta.

Cafés de verano

El café frío es un clásico de verano. Pero su modo de elaboración varía considerablemente, desde el vietnamita filtrado con leche condensada, hasta el solo con hielo, espresso servido junto a un vaso con cubitos habitual en España, o el famoso frappé griego.

El frappucino, gran éxito de Starbucks, lleva años conquistando a los paladares mas golosos y hoy en día es frecuente encontrar en muchas cafeterías frappés y combinados de este estilo durante todo el año.

En los últimos años, sin embargo, se han puesto de moda formas heladas de las habituales bebidas con café, cappuccinos, mochas, lattes en versión veraniega.

Y desde hace uno o dos veranos la tendencia en sitios como New York o California, acostumbrados a esparcir sus descubrimientos por el mundo, es el café frío en su máxima pureza, siguiendo estilos asiáticos de elaboración.

Contrariamente a los combinados frappés que mezclan ingredientes para transformar el café en una bebida dulce y refrescante apta para todo los gustos, las cafeterías de especialidad que prefieren este “nuevo estilo” buscan destacar en su bebida la dulzura floral de un grano cultivado con esmero en centroamérica o la acidez brillante de un determinado café africano.

El café infusionado en frío largas horas ha irrumpido como novedad. Puede elaborarse sumergiendo el café en agua para luego filtrarlo o utilizando cafeteras que a través de un lento goteo regular extraen delicadamente la bebida. Estas últimas pueden convertirse en las cafeterías en ornamentales artilugios que permiten lucir un lento trabajo de precisión. Este método destaca las notas mas dulces y afrutadas, es de bajo amargor y una acidez suave.

Otra alternativa es la elaboración del café filtrado directamente sobre el hielo. El resultado será diferente a la del café caliente refrigerado. El aroma, los sabores mas frescos e intensos y la acidez mas deseable del café estarán presentes con este método.

Distintas características pero un mismo fin, la búsqueda de un sabor puro y auténtico.

Té espresso

La forma de beber té encuentra nuevas formas. Particularmente en Asia se convierte en distintas bebidas que apuntan a un público joven y cosmopolita. La increíble variedad de bebidas envasadas a base de té verde que se puede encontrar en Japón o el té de burbujas son ejemplos de esta tendencia.

Una adaptación proveniente del mundo del café es el té espresso. Elaborado de esta forma desde hace unos años en Asia, especialmente en Taiwán, cuenta con su propia máquina “Teapresso”, de apariencia casi idéntica a una máquina de café, adaptada a temperaturas y tiempos adecuados para realizar extracciones de té. Aunque normalmente se utiliza para preparar mezclas con leche, frappes y bebidas de té helado, y va en contra de todas las reglas de oro para la elaboración de un té, la fuerza de vapor y agua caliente a través del té, al parecer pueden extraer una bebida de calidad sorprendentemente buena.

Estas máquinas han salido muy poco todavía del continente asiático, su precio y la ausencia de una red de proveedores y cadena de mantenimiento afectan su propagación entre cafeterías y negocios de té en todo el mundo, aunque seguramente es cuestión de tiempo.

La búsqueda de nuevas y creativas formas de elaboración y presentación de los alimentos y bebidas, y el crecimiento del mercado del té y las tiendas especializadas en Occidente no se mantendrá ajena a esta posibilidad.

En Inglaterra, tierra aficionada al té, algunas cafeterías comienzan a adaptar sus máquinas de café espresso para hacer extracciones fuertes de té, añadiendo filtros especiales de malla muy fina para el portafiltro. El fluido del té es menos grueso que el del café, pero funciona bien para preparar capuchinos y lattes.

También en Sudáfrica es común encontrar espressos “rojos”, una extracción de rooibos, bebida nacional del país, pero obtenida y presentada como un café, con o sin leche.

Japón contagia su propia cultura del café

En un país donde el té tiene gran importancia y la gente es tan cuidadosa de su tradición, el café también forma parte de la vida cotidiana del país y tiene su particular “ceremonia”.

Aún cuando el espresso gana adeptos en Japón, especialmente entre los jóvenes, las delicadas y cuidadas formas de elaboración manual no solo se mantienen sino que irrumpen en la escena cafetera mundial convirtiéndose en tendencia entre los aficionados del café.

Contrario a lo que suele creerse Japón es un importante mercado cafetero, importa más de 400 mil toneladas cada año (más que España), y es uno de los principales compradores de café premium.

Las primeras tiendas de café datan de la década de 1940. Durante la segunda guerra mundial los alemanes se hicieron con algo de café de Indonesia pero su consumo se expandió durante la ocupación norteamericana.

Así se iniciaron algunos cafés basados en dos pilares: la calidad del café y el manejo del producto. Aún sin máquinas de espresso, la bebida se preparaba en jarras con agua caliente vertida delicadamente sobre el café colocado en un filtro de tela, creando una estética única.

Estas cafeterías, conocidas como Kissaten aún existen y mantienen un ambiente clásico, elegante y acogedor. Pueden tostar su propio café, posiblemente de un único origen, que se bebe en una cantidad aproximadamente la mitad del tamaño de una taza de café espresso tradicional, la esencia misma del café. Para un café largo simplemente dejan caer más agua por el filtro.

La cultura japonesa del café, al menos la tradicional, valora un espresso bien hecho pero prioriza la sutileza sobre el cuerpo. La esencia de esta tradición de café, que puede ser filtrado pero también elaborado en sifón, es el respeto por el arte de hacer café. Un café sin prisa donde cada taza está cuidadosamente elaborada a pedido con gran implicación.

Esta es la tendencia que se traslada al mundo de la mano del café de especialidad, y que empresas niponas como Hario, Yama, Kalita o Porlex acompañan rescatando clásicos métodos de elaboración con instrumentos y accesorios sencillos al servicio de una buena taza.

La elaboración meticulosa con estos métodos ampliá notablemente las posibilidades sensoriales en el caso de un buen grano, aunque para captar la esencia misma de un auténtico Kissaten es necesario, por supuesto, viajar a Japón.

Café de sifón

Una cafetera de vacío o de sifón, también conocida como Cona, funciona según el principio de expansión y contracción de los gases, en este caso vapor de agua. El agua se calienta en el recipiente inferior de la cafetera hasta que el vacío obliga a subir al vapor a través de un estrecho tubo a un recipiente superior que contiene granos de café.

cafetera de vacioEsta operación asegura que la infusión se prepare a una temperatura correcta, sin llegar a la ebullición, permitiendo la extracción de aceites y cafeína adecuados de manera eficiente, dejando una taza prístina. Además de proporcionar un excelente café, ofrece permite observar el proceso de elaboración de una forma diferente e interesante visualmente, razón por la cual es utilizada a menudo en restaurantes y cafés para preparar la bebida a la vista del cliente.

Este método de elaboración inventado alrededor de 1830 en Alemania, aunque su diseño actual es de 1914. Tuvo su apogeo a principios del siglo XX pero luego cayó en desgracia. A finales de 1990 volvió a entusiasmar a algunos devotos del café, pero no fue hasta bien entrada la primera década del siglo veintiuno, es decir pocos años atrás, que su interés ha renacido de la mano del café de especialidad especialmente en Asia y desde allí se ha propagado a Norteamérica y Europa.

El café elaborado de esta forma es suave y delicado, dulce, de textura ligera y con cambio de sabores atendiendo a la variación de temperatura.

cafetera_vacioLa cafetera está compuesta de cinco partes partes: la parte inferior donde el agua se coloca inicialmente y donde al final descansa el café preparado, otro recipiente arriba con un agujero y un tubo en el fondo, donde el preparación del café se lleva a cabo, una junta de sellado generalmente de goma para ayudar a crear en el recipiente inferior un vacío parcial mientras que la infusión se lleva a cabo, y un filtro que puede ser de papel, metal, paño o vidrio. Finalmente suelen tener una una fuente de calor propia, de alcohol con mecha de tela (más lento), de gas o eléctrica (más rápido), o halógenos para cafeterías de especialidad.

Así funciona:

5×5 – Siphon plagiat from Joona Suominen on Vimeo.

Controversia en torno a los cafés saborizados

La adición de otros ingredientes al café para alterar o mejorar a gusto su sabor natural tan vigente hoy en día, se remonta sin embargo a los primeros bebedores de café, los árabes, que le añadían una gran variedad de especias durante su preparación.

La historia del café en distintas regiones fue estableciendo la compatiblidad de ciertos sabores con el café mucho antes de la actual proliferación de cafés saborizados. La combinación del café con el chocolate fue una innovación europea del siglo XVII donde estos productos eran novedades. La práctica de añadir cítricos al café también tiene una larga historia, al igual que la extendida práctica de combinar licores y café.

Básicamente existen tres formas de café saborizado. Los elaborados en forma tradicional con al adición del ingrediente elegido. La utilización de siropes saborizantes durante la elaboración de la bebida y los cafés saborizados en que la adición de aromatizantes se realiza con químicos sobre el grano de café. Los aromas que se agregan durante el proceso de tueste pasan a ser considerablemente más fuertes que los que se añaden posteriormente. Dan la sensación de dulzor, sin azúcar, la sensación de cremosidad sin crema, la sensación de fruta sin fruta o de whisky con pequeñísimas dosis de alcohol.

Los sabores naturales utilizados en muchas bebidas suaves, comidas, postres y sofisticados helados, por ejemplo, no tendrían la capacidad de resistencia para permanecer con el café durante su transformación y largo viaje de la planta de tostado a la taza. Esa versatilidad y durabilidad sólo puede lograrse a través de las maravillas de la química moderna, y por eso muchos de ellos son totalmente artificiales.

Los comerciantes de café se dividen respecto a esta cuestión. Algunas tiendas de venta de café a granel se niegan a producir cafés con sabor por una variedad de razones. La más citada porque para algunos los cafés saborizados no saben bien, dejan un regusto plano y metálico o sus fragancias son agresivas y dominantes, además estos granos “contaminan” los molinos de la tienda.

Sin embargo promovidos por grandes cadenas estos cafés ganan adeptos entre los consumidores y muchos tostadores se atreven con ellos para mantener su competitividad y ganar mercado, especialmente entre el público mas joven, un sector que se acerca a veces por primera vez al café atraído por la combinación de la clásica bebida con otros sabores con los que se siente mas identificado.

Los mas puristas del café, conocedores de distintos origenes o interesados en cafés especiales por lo general disfrutan descubriendo los detalles más sutiles de un café. El grano de café contiene un sistema químico extremadamente complejo, con un sin fin de componentes. Este es el elemento natural que seduce los sentidos y la mente de los amantes del café, pequeños detalles que conforman un universo, para algunos un tanto imperceptible solo por falta de atención o de práctica.

A los que han sido conquistados por algún café saborizado les recomendamos preparalo de manera natural. La mayoría de las personas que prueba alguna receta los prefiere ampliamente a los cafés con sabores artificiales. El café es una bebida versátil que permite crear exquisitos maridajes, explorar este campo es al fin y al cabo una elección personal.

El mejor café se prepara sin cables

Diferentes métodos de preparación ofrecen distintos perfiles de sabor de un café. El café de especialidad se destaca por la variedad de notas de aroma y sabor en la taza que le otorgan su propia personalidad y mejoran su origen.

Para apreciar mejor estas sutilezas el café preparado por goteo ofrece, al menos para la vanguardia del café en este momento, la manera mas pura de percibirlas. Hay varios factores que cobran importancia en la elaboración de un café fuera de lo común: la frescura de los granos, la nobleza y calidad de los materiales utilizados para la elaboración, el conocimiento, y una cuidada y lenta preparación.

Cuidando estos detalles y con un buen grano, de la forma mas simple la bebida sabe diferente. Ya no se parece al café un tanto plano y acuoso que identificamos como café de filtro. Los sabores pueden ser distintivos y brillantes, incluso dulces. Un grano es en realidad la semilla fermentada de un cafeto que tostado y preparado con cuidado y correctamente, permite percibir y degustar aquella flor y el fruto.

Los productos japoneses Hario han tenido su protagonismo en este redescubirmiento del café filtrado. La solidez y simplicidad de sus artículos no es ajena al tecnicismo, del cual hacen uso también otras marcas para lograr el equilibrio perfecto entre cuerpo y delizadeza. Las cafeteras de sifón, la clásica Chemex, la moderna aeropress, y distintos accesorios y artilugios se han sumado a este movimiento del café “desenchufado”.

Muchos restaurantes y cafeterías que ponen también esmero en la frescura y autenticidad de los alimentos que utilizan para lograr el mayor sabor, se preocupan por los residuos y el consumo de energía, han dirigido su mirada a esta forma manual y económica de elaboración del café que sin embargo necesita de baristas entrenados para elaborar tranquilamente las bebidas que por lo general se realizan además en tazas individuales.

No es la solución para quien busque una taza de café caliente y rápida, y tampoco debe compararse con el café que elabora una máquina de espressso. Estas cafeteras bombean una presión que produce una bebida de un sabor y consistencia inigualable, pero que al mismo tiempo diluyen y aún destruyen algunos delicados atributos importantes para el sabor.

Es la forma mas simple de preparar un cuidadoso café tanto comercial como deméstico que permite disfrutar una bebida rica y compleja, que para muchos aún no ha dado todo de sí.

Cafés de origen único, finca y micro lote

El café de origen único es un término para referirse a un café con un solo origen geográfico conocido. Puede tratarse de una sola finca o una colección de granos de un país. Por lo general se buscan unas características específicas contrariamente a las mezclas que ponen el acento en un balance equilibrado.

Cafeterías y tiendas de café han encontrado una forma de agregar valor a su oferta vendiendo este tipo de café por lo general mas cuidado, aunque no necesariamente un cafe de origen tiene que ser de buena calidad.

El aumento de la oferta y demanda del café de especialidad, llevan al tostador a proporcionar cada vez mas información relacionada con la calidad del grano. Pueden indicar que se trata de café puro arábica, de altura, determinada a href=”http://infusionistas.com/cafe/variedades-de-cafe/”>variedad, lavado, certificaciones, y la región de cultivo dentro de un país.

El café de finca es un tipo específico de café de origen único, cultivado en una sola finca o conjunto de explotaciones que en algun punto comparten el proceso del café, organizadas muchas veces en cooperativas. Una finca puede variar en tamaño desde unas pocas hectáreas cultivada artesanalmente por una familia de agricultores hasta una plantación tecnológicamente sofisticada en Brasil que se extienden por decenas de kilómetros.

La comercialización del café por fincas de cultivo es la tendencia en el mundo del café de especialidad. Un café de finca es un café que ha sido separado de los demás en su camino desde aquella plantación al consumidor.

El uso de esta designación en el comercio del café de especialidad se basa en la analogía con la industria del vino y fue iniciada por la finca La Minita del distrito de Tarrazú de Costa Rica. A raíz del éxito de esta propuesta lograda con una producción cuidadosa del grano junto a una esmerada promoción, la experiencia ha dado lugar a una avalancha de otras fincas tratando de imitar sus estrategias y vender su café con mejores precios.

La comercialización de un café por la finca es claramente una ventaja para el productor, ya que obtiene precios más altos y una mayor estabilidad económica, mucho mas expuesto de otra manera a fluctuaciones en la oferta y demás exigencias.

El café de finca por lo general implica un especial interés y esfuerzo logístico por parte de importadores y tostadores. También ofrece ventajas, ya que supuestamente estos cafés serán más consistentes en su carácter y calidad a los similares del mismo origen más vagamente identificados. Además promueve un tipo de comercio directo o al menos con menos intermediarios que el grueso del café sujeto a una comercialización a gran escala como commodity, que permite crear una relación con el productor y está bien vista por parte del consumidor.

Como en todo existe oportunidad para el abuso y el engaño. Si un productor tiene éxito en la creación de una identidad separada, y si la demanda de ese café eventualmente excede la posibilidad de la oferta, puede acceder a comprar un café (más barato) de la zona para venderlo como propio. Además, el concepto de este café que permite conocer el grupo de personas detrás del grano puede generar una publicidad basada en el aspecto social que no priorice el buen trabajo, la calidad y el gusto que un café necesita para convertirse en especial.

Sin embargo, los compradores que se ocupan de cafés especiales suelen hacer catas de cada café y están por lo general muy pendientes de la calidad incluso en las fincas con una reputación ganada.

Los cafés de finca tienden a compartir en la taza las características de los cultivos de la región donde se encuentra. Si se trata de una buena finca, por lo general consigue un producto mejor y más coherente de esas características.

Otro tipo, todavía mas específico de café es el café de micro lote. Dentro de una finca de café, un micro clima crea un perfil único de mayor calidad que el resto de la cosecha. Podría deberse a la tierra de esa zona de la finca, a la sombra, a la recolección selectiva o la variedad. Estos lotes se suelen separar y tratar con especial cuidado en la elaboración, fermentación, secado y clasificación. La producción de este café suele ser pequeña y costosa para productores e importadores por lo que se añade a su calidad única y obtiene precios más altos, constituyen el nivel más alto de la pirámide de calidad.

Este café dirigido a un público informado y gourmet suele contener aún mas información en sus etiquetas a la manera de los vinos. Suele indicar también la variedad de café, datos del productor y la explotación, fecha de cosecha y fecha de tostado.

Ser capaz de seleccionar y contar con micro lotes necesita de la habilidad del productor y una relación de colaboración con el tostador o importador. Estas partidas demasiado pequeñas no suelen interesar a un tostador grande y al mismo tiempo para una empresa pequeña es muy dificil construir las relaciones necesarias para acceder a ellos. Así y todo se trata de una opción de comercio muy interesante en fase de crecimiento en todo el mundo.

Flores de té, arte que se bebe

El concepto de atar las hojas de té con flores, como expresión artística, surgió en China durante la Dinastía Song para deleite visual del Emperador. Este té, sin embargo, no se utilizaba para beber.

Recientemente, en la década de 1980, estos arreglos florales elaborados artesanalmente se han conviertido en un espectáculo visual en la tetera o en la taza. Las formas que ocultan son infinitas y generalmente evocan objetos, plantas o animales.

Cada capullo o perla, hábilmente preparada a mano, es un pequeño manojo de hojas de té y flores secas atado con hilo de algodón en una bola. Cuando se empapa se expande y se despliega en un proceso que emula el nacimiento de una flor. Amaranto, clavel, crisantemo, jazmín, lirio, hibisco y caléndula, son las flores mas utilizadas.

Artesanos talentosos seleccionan largas hojas de té que se cosen para hacer exhibiciones espectaculares. Las hojas y brotes de hojas suelen ser de una variedad específica de la planta del té, el Da Bai arbusto Cha (traducción literal: Big White arbusto de té). Estas hojas se transformen en el té verde o blanco que se utiliza para hacer las perlas, aunque también se utilizan otros tipos de té. Las flores, también son cuidadosamente escogidas, ya que no sólo producen el efecto de la floración, sino que también otorgan un aroma delicado al té, que no debe afectar significativamente su sabor.

El té se elabora o se sirve generalmente en recipientes de vidrio de modo que el efecto de la floración se pueda apreciar en toda su dimensión. Cada capullo se puede volver a utilizar dos o tres veces sin un deje amargo.

El capullo se activa al entrar en contacto con el agua y lentamente comienza un espectáculo único, ya que cada planta tiene una forma diferente, color, tamaño, y también debido a que se trata de un trabajo manual. Las flores están vinculados con el fin de obtener una variedad de creaciones interesantes. De acuerdo con la apariencia y el color de la flor de té resultante, se le otorgan nombres como rayo de sol, corazón a corazón, etc.

A diferencia de otros tés, esta infusión no adquiere un sabor amargo si se deja la bolita más tiempo del debido en el agua. Es más, para que la flor se abra completamente, se debe esperar por lo menos seis minutos. La infusión se bebe con normalidad, teniendo las mismas propiedades y sabor de las hojas de té utilizadas con atractivos aromas florales, un completo espectáculo para los sentidos.

Pueden ver este video comercial donde se aprecia la variedad de posibilidades y la magia de esta forma de té.