Determinar la calidad del té

El sabor y la calidad del té dependen de condiciones específicas de crecimiento y proceso de las hojas. Factores como la altitud, clima, suelo, ​temporada de recolección, secado o almacenamiento, influyen en el producto final.

La calidad del té suele determinarse por cuatro factores: aspecto, color, fragancia y sabor. Relacionados entre sí, mejor calidad significa mejor sensación general de apariencia, color, aroma y gusto, y se obtiene en general con hojas cuidadosa y manualmente seleccionados en el momento en que la planta Camelia Sinesis cuenta con mayor energía.

Apariencia

Las hojas secas permiten comprobar su forma, tamaño y suavidad. Dependiendo la variedad y el tipo de té hay diferentes normas respecto a estos factores. Sin embargo, todos los tés de alta calidad deben ser de hojas de tamaño y forma uniforme. En general, cuanto más largas, más delgadas y más densas mejor.

La ternura es un factor muy importante, buena sensibilidad significa que la hoja es firme y el color está bien equilibrado. La abundancia de pelaje blanco en la parte posterior de las hojas es un indicador de su frescura y juventud.

Las hojas deben ser en todos los casos, en lo posible enteras, sin tallos y ramas.

Diferentes variedades de té verde puede tener diferentes formas, como resultado de los distintos procesos de elaboración y almacenamiento del té. Con forma de cuerda, planas, de aguja, en espiral o de bola son algunas posibilidades.

Después de remojar las hojas de té absorben el agua, para recuperar luego su forma original. La forma original puede proporcionar importante información sobre la calidad del té y su forma de recolección.

Color

El color de las hojas de té secas debe ser algo brillante y bien formado, con cierta profundidad. El requisito del color cambia mucho para los diferentes tipos de té.

Una vez preparada la infusión la luminosidad es un indicador de calidad contra los colores apagados que parecen diluirse.

Los tés mas nuevos tendrán colores claros y frescos, mientras los tés mas fermentados serán de tonos oscuros.

Fragancia

La fragancia de las hojas de té secas es importante y completa con hojas de buena calidad.

La fragancia de la infusión también se ve afectada por la especie de té, el origen, la estación, la cosecha y el proceso. Cada té tiene su fragancia única. El té negro debe tener un aroma dulce, el té verde fresco y sutil, el té oolong aromas frutales y florales. Normalmente, la fragancia fresca y duradera es positiva. El té de baja calidad puede tener aroma a humo, algo quemado o amargo.

Pero, cuidado! Algunos vendedores de té añaden fragancias o aditivos al té para disimular su baja calidad.

Sabor

El té es una bebida exquisita y su valor está determinado en última instancia por el gusto.

Para obtener lo mejor de cada té es importante su correcta preparación, observando la calidad del agua, su temperatura, tiempos de infusión y servicio.

El sabor amargo suele utilizarse para describir un té de baja calidad. Pero un buen té puede tener inicialmente un sabor amargo que luego se convertirá en dulce. El té de baja calidad en cambio, tendrá un sabor amargo antes y después. Otros indicadores negativos del sabor del té son áspero, ácido, mohoso y rancio.

Con experiencia es posible determinar la calidad del té después del primer sorbo. Un líquido brillante de aroma fresco, refrescante y persistente retrogusto serán inconfundibles.

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