Un mundo de conexiones entorno al té

Los tés puros ofrecen de por sí un amplio abanico de posibilidades, pero tienen además la facultad de combinarse ofreciendo infinitas bebidas.

Tradicionalmente el objetivo de las mezclas de té era encontrar equilibrio y un carácter único mediante la utilización de tés de diferentes orígenes. Sobre todo permitiendo que las variaciones en la calidad de las hojas de una temporada a otra sean suavizadas e imperceptibles para el consumidor.

Esto ocurre sobre todo con el té negro que se mezcla para hacer la mayoría de los tés comerciales, pero también ocurre con infusiones u otros tés tales como el Pu-erh, donde las hojas se mezclan de diferentes regiones antes de ser comprimidas. Algunos blends como el English Breakfast o el Russian caravan se han hecho tan populares que son casi una categoría en sí mismos en la que también es posible encontrar variantes.

También es muy frecuente y cada vez mas en Occidente, la creación de tés aromatizados. Existen diferentes procesos para crear estas mezclas. El té es muy permeable a cualquier olor, y esta capacidad que puede ser un problema durante el procesamiento de las hojas, el transporte o el almacenamiento, puede también ser utilizada ventajosamente para preparar tés perfumados.

te-aromatizadoAunque muchos tés todavía se enriquecen directamente con flores, hierbas, especias, incluso humo, en general se suelen aromatizar en grandes tambores de mezclado con perfumes, aromatizantes o aceites esenciales añadidos capaces de aromas pronunciados, que es difícil lograr con los ingredientes originales.

Los tés de flores son particularmente estimados en Asia. El té de jazmín procesa flores con las hojas de té verde durante la oxidación, dejando luego algunas a modo decorativo. Rosas, osmanthus, crisantemos o la flor de loto son también utilizadas frecuentemente.

Hierbas como la menta, en el Norte de Africa y Medio Oriente, o el pandano en el Sudeste de Asia, son combinaciones que forman parte de la cultura del lugar.

Composiciones con frutas o aceites esenciales de los cítricos, han dado lugar a conocidas mezclas, como el renombrado Earl Grey.

Especies como el cardamomo, la canela, pimienta, clavo, vainilla, nuez moscada, etc. se utilizan especialmente en la India y Medio Oriente dando lugar distintas variedades de Chai o Kahawah.

Y también se utilizan granos como en el caso del japonés Genmaicha, humo de maderas u hojas como en el Lapsang, o bebidas con alcohol como el Jagertee, un té con ron.

Una infinidad de posibilidades con unas hojas protagonistas capaces de adaptarse y enriquecerse sin perder autoridad.

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