Preinfusión, cuestión de segundos

La preinfusión consiste en verter solo el agua necesaria para empapar el café, saturándolo de manera uniforme y completa hasta que éste “florezca”. Esta expansión del café molido por la humedad se deja reposar determinados segundos antes verter el resto del agua. De esta manera se consigue un sistema homogéneo para obtener una mejor infusión.

La función de esta acción es uniformizar las condiciones de extracción de todas las partículas de café molido. Con esto se evita el movimiento del café, la formación de grumos, y la extracción es mas pareja y provechosa.

Este sistema es válido para cualquier sistema de preparación de café filtrado y determinar el tiempo de espera depende de la cafetera, el tipo de filtro y el gusto de cada uno. Aunque suele establecerse en algo menos de 30 segundos o hasta que las primeras gotas de café comienzan a caer, probar y elegir el adecuado es sencillo y entretenido.

Ultimamente, la importancia de este paso se ha trasladado al espresso. Algunas máquinas realizan una pre infusión de unos pocos segundos, otras permiten hacerla manualmente, depende mucho de la máquina y la posibilidad de controlar las distintas variables. Entre los baristas se debate su relevancia y las condiciones adecuadas para realizarla. La presión adecuada, la temperatura del agua, el tiempo de exposición, el filtro, e incluso el tipo de café son factores que pesan para los mas detallistas y, como no, alteran el resultado final.

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