¿Qué café elegir para tu negocio?

El café que sirves en tu cafetería no es un tema menor, definen en gran parte el perfil de tu negocio. Y aún en un restaurante el café suele ser el punto final de una experiencia gastronómica que puede dejar un mal sabor de boca o conseguir un epílogo sublime.

A grandes rasgos las opciones son:

un café comercial
un café premium o especial que distinga a tu local

La calidad, el precio, máquina, menaje, suministro, aceptación o popularidad de la marca, mantenimiento, y un largo etcétera determinarán cual es la mejor opción.

EspressoEl café mas comercial ofrecido por grandes empresas con mucho volumen de negocio no te ofrecen la mejor calidad pero dan la impresión de facilitar mucho la tarea poniendo a disposición del negocio no sólo el café, sino la máquina, vajilla, servicio técnico, y además una marca que es conocida, aceptada y a veces bien valorada por el público.

Una opción fácil y tentadora que admite variedad y distintas gamas de calidad pero que es mejor repensar cuando lo que se busca es la excelencia.

El precio del café comercial a pesar de su baja calidad no es económico y los contratos todo incluido pueden establecer un consumo mínimo, obligaciones y dependencia con la empresa tostadora que pueden elevar mucho los costos de suministro de café. Ya se sabe que nadie regala nada pero aún así es una opción muy válida considerar el ahorro de una inversión inicial, especialmente cuando se comienza un negocio con todos los gastos que conlleva.

Al tener en cuenta el precio del café sin embargo es importante sopesar la variación del precio del café medido por taza. Apostar por un café de mejor calidad se puede repercutir en el precio sin que éste varíe apenas.

Entre la dependencia absoluta del tostador y la completa independencia existen múltiples opciones que hay que plantearse. La importancia de la calidad, diferenciación y profesionalidad ya dependerá del perfil de negocio, la clientela a la que se apunte, localización de la cafetería, competencia, etc.

Y siempre es primordial considerar el negocio en su conjunto, y la profesionalidad del personal que atienda el negocio es fundamental a la hora del café. No sirve de nada un grano mejor y mas caro si no está bien elaborado y servido. Un café quemado, sobre extraído, con la leche vieja o mal evaporada será un mal café.

Aunque parezca que mucha gente no lo aprecia, un buen café se nota, se agradece y genera clientela. No depende únicamente del grano pero es por supuesto un factor fundamental y determinante. El consumidor está cada vez mas informado y atento a la calidad. Si el café que le ofrecen es peor que el que puede tomarse en su casa o en la oficina pues dejará de ir a la cafetería, la oportunidad de una experiencia agradable y de calidad es lo que le hará repetir.

Mínimamente es importante informarse, probar, preguntar y conocer el producto, para luego maximizar sus ventajas con una correcta elaboración. El café tiene un origen, una trazabilidad, un proceso de tueste, mezcla y envasado. Como sucede con otros muchos casos la industrialización de la cadena puede llevar a mayor homogeneidad, menos carácter, sostenibilidad y frescura del producto. Basta con indagar al menos antes de decidir y elegir la opción mas apropiada.

Por supuesto aspirar a la excelencia y máxima calidad en todos los ámbitos del negocio sería lo óptimo aunque no siempre es fácil. Pero es importante al menos plantearse las opciones menos corrientes para diferenciarse. Estar dispuesto a aprender y mantener un espíritu de superación permanente es la única forma que un negocio crezca.

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